La localización de fugas en instalaciones empotradas ha evolucionado de ser una tarea intuitiva a una disciplina técnica basada en la física aplicada. La conclusión principal de este estudio es que ninguna tecnología es autosuficiente por sí sola, sino que la eficacia reside en la combinación metodológica.
Mientras que la termografía actúa como la herramienta de diagnóstico rápido y mapeo, la acústica y el gas trazador funcionan como los métodos de confirmación quirúrgica. El uso de gas trazador.
El uso de estos métodos no solo reduce los costes de reparación y de molestias para nuestros clientes, sino que reduce los tiempos de intervención, daños estéticos y lógicamente aumenta el estándar de calidad en nuestro servicio de mantenimiento o reparación, generando una imagen de profesionalidad diferenciadora en este mercado tan invadido por falsos profesionales.